TOMILY VARGAS


 Poemas lonccos en su maxima expresion
sin duda una caracteriza que identifica a nuestra Arequipa es el hecho de poseer una gran infinidad de poemas lonccos que expresan miles de historias,anecdotas,o momentos vividos por nuestros personajes representativos los lonccos.es una tradicion desde hace años que las nuevas generaciones reciten estos poemas con un gran fervor y pasion a continuacion disfrutaras de 10 poemas lonccos


LA CCONCHA

Siempre la quija del Loncco
en tres tiznadas piedras moría,
era la cconcha que en la chacra
en ceniza las huacacaras volvía;
eran las tres piedras acaloradas
calientes del rescoldo guardado,
un pedazo de charqui chancca'u
en la piedra a la presa la doraba;
boca'u que hacía qquetimbiar
con un mordiscón di'una cebolla,
un vaso chicha husma o sayana
sacaba el qquechuro con sudor;
luego la olleta con agua y vapor
agotaba el aderezo de ajo y sal
con la carne de res del camal,
pa' hacer el chaqque de nabos;
papas del vecino llauqquiadas,
bien chanccadas en el batán,
con un choclo verde ccahuiu
y patasca del buen trigo remoja'u;
tripas y cecina pa' espesar el río,
verdura ccachida, una taja zapallo;
también ají colora'u pa' dar color;
chicharrones pa' mejorar el sabor,
en la ancana un ccachi de tosta'u;
el Loncco se quedaba esponja'u
al pie de la cconcha qui'an olvida'u.


LA LECHERA

El desayuno del mejor brote
traía alegremente en el alba,
la leche blanca en su carga,
llegaba con pausado trote
y arreyando con su quirco azote,
Lecherita de mis recuerdos;
causante de mis insomnios;
¡adiós ccala malamedra!,
saludas a mi raimada suegra...
Así, deshojaba sus dichos lonccos.

Siempre fresca como una rosa,
en su burra parda montada;
cómo quemaba su hechicera mirada;
bien sonriente y salerosa,
como buena arequipeña, tirando prosa;
de reyatas y lloqque duro, su cerón.
con sus limpios porongos de latón,
mientras ella, su yaraví silbaba,
su inquieta burra rebuznaba,
oliendo pa' meyar, buscaba un rincón.

Jala'u pa'trás su huaccali sombrero;
pa' un la'u sus piernas con su pollera,
las largas trenzas de su cabellera
que abrigaban a su pecho hechicero,
arrancando suspiros del mejor caballero.
Con su ccocco litro por medida,
repartía la blanca y materna bebida,
entre los soñolientos ccalas galgos,
apeyándose y montando con ágiles saltos.
¡Buenos días comadrita...!, ¡burra...!

Y  hace tiempo la espero en la esquina
a mi hermosa y cautivadora lechera,
creo que algún loncco la tiene prisionera
o la auyentó la edionda gasolina,
nadie me da razón, ni los vientos de la cima.
Pobre y triste, por mi mala suerte,
ya que por orgullo no quise quererte,
mi corazón ya está qquetinbiando,
inclencle estoy por haberte amado tanto,
quiero olvidarte, pero sólo con la muerte.


EL RAJADIABLOS
Dicen que rajaba los diablos
por los chicotes cruzados,
corriendo de un la'u pa'l otro
en su viejo caballo alazán.
Con su montura de cajón
y sus riendas de cuero'i llama,
hacia lo que le daba la gana
sin tener respeto al montón;
por haber vivido a todo lazo,
a nadie hacía caso,
cuando tuvo sus veinte años
era un joven osccollo asusta'u,
pero cuando estaba monta'u
y con su surriaga en la mano,
amanecía siempre corretiando 
por tomar té pitia'u temprano.
Era un loncco de pocas palabras,
¡donde ponía el ojo ponía la bala!;
si su zurriaga tronaba
era porque buscaba a su amada;
luego de espolear su caballo ,
se perdía en el oscuro polvo,
sin pronunciar ninguna palabra
pero con una maltona en el anca.
Su viejo alazán muy engreído,
por la  panzada de biscochos
que en su sombrero le daba,
con una copa de vino
en su bota de buena cabritilla.
Cuando estaba en borrachera,
su alazán lo buscaba;
entraba a la tienda a sacarlo,
lo despertaba con su resuello,
hociquiándolo fuerte en  el cuello,
lo sacudía hasta despertarlo;
así gozaban a todo lazo la vida,
dos amigos pasiando el orgullo.
Una triste mañana, no lo encontró
se habían robado a su alazán;
buscaba como loco el rastro,
y lo encontro tendi'u en el pasto:
bañau en sudor y tiritando;
se  había regresa'u cojiando
con sus dos piernas quebradas;
quizás saltando una acequia
con esfuerzo o en un hueco  
di'un mal camino,
maldecía al ladrón asesino
y al que encontraba a su paso;
tenía que pegarle un balazo
pa' quitarle el cruel tormento;
no encontraba el armamento,
se escondieron sus amigos,
sólo sus perros por testigos
tomó la más triste  decisión;
sacó un ccaito di'un costal
y le tuvo que atar el hocico;
buscó una lampa y un pico,
se puso abrir la sepultura,
mientras el animal pataliaba;
él su sudor y lagrimas se tragaba,
despidiendo tan noble animal.
Paso el tiempo despiadado,
cabizbajo y muy encorbado,
tuvo que aprender a caminar,
a sufrir y olvidarse de gozar,
dobló el pico y calló el ocico,
porque en esta triste vida
"los orgullos y vanidades
nunca duran eternidades".




LOS FRUTOS DE LA AVARICIA
Al pie de un chascoso sauce llorón,
la luz del día ccatataba el atardecer;
las negras siluetas, después de padecer,
llegaban a su raccay después de sudar en su tablón.

El amarillento sol se iba a descansar,
llenando de tristeza al viejo caserón;
se quedan como la soledad de un pantión
la loncca enccapichada con ganas de amar.

Tristeza en la noche, alegría en el día,
era la letanía de la solitaria Prudencia;
pero un taima'u cholo le quitó la paciencia,
el amor llegó a su casa, como ella quería.

El taima'u Francisco, que en la'utra banda vivía,
amarró su caballo al pie de la tranquera,
fue un vaso de chicha y una larga espera,
el loncco la miró tite y ella se quedó fría.

Al otro día, ya no le importaba la picantería,
sólo miraba a lo lejos para el callejón
esperando al cholo que flechó su corazón
era  su primer hombre, lo que ella quería.

Los dos qquetimbiaron y se casaron
conocieron el amor de  maduros;
pero su miseria los volvió muy duros,
por eso una gran fortuna amasaron.

Vendían el vicio pa' que hagan querellas,
vendían la chicha hasta la cosecha;
a la buena gente, que estaba desecha,
un topo de tierra por unas botellas.
¡Quiero más!, ¡hastan'de mi vista alcance...!
Les taquiaba trago y lo compraban todo,
pa' que se atollen más en su propio lodo,
arar su misma chacra hasta que se cansen.

Bajaban los cerros a pico y barreta;
lomiaban como hormigas a punta y zurriaga,
hasta sus hijos a'nde el único que paga,
trabajando de sol a sol sin conocer carpeta.

La picantería se convirtió de un granero
de atizar la cconcha a contar esterlinas,
arrendaban los cerros, cobraban gallinas,
vendía los huevos por el pueblo entero.

Gañanes y yuntas, muchos mayordomos;
peones sembrando y pircando canchones,
graneros y palacios para los patrones,
pa' levantar bordos les faltaba manos.

Nacieron los hijos con más avaricia;
todos los del pueblo eran sus peyones,
todo era miseria, sólo qquepiñones;
pero pasó el tiempo y llegó la justicia.

Los nietos vendieron lo que no sufrieron,
vendieron fortuna, compraron miseria,
barriendo las calles de los que sirvieron,
pagaron muy caro la ambición y tiranía.

Vivieron gozando, pero a mucha prisa,
heredaron al pueblo sólo la pobreza;
a sus nietos engreídos la falsa riqueza,
así son los frutos..., los frutos de la avaricia.


EL CAMAYO

Una braza en la noche se anima,
se columpia en el oscuro campo;
es el cigarro que tirita en la mano
di'un camayo que se atolla regando.

Con su lampa que lleva en el hombro,
busca los bordos pa' sacar la chamba;
agitado, chimba la escarchada hierba
endilgando surcos, arreglando trancas

Compone la chaca que'stá mal formada,
sacando la pata que no está surquiada;
sacando el suraino pa' que no deslave,
controla la huaica en la chacarina.

Arrechina todo pa' que nada escurra,
la hora le gana, el chilicuto advierte;
el qquesqque se mofa, el gallo lo apura;
el frío acaricia la silenciosa lucha.

Las plantas tawis deben ser regadas,
hasta que la mita con dolor se acabe;
riega una calle, riega una tablada,
correteando de la cabecera hasta la culata.

Buscando la sequedá', de mata en mata,
no pierde ni gota, pa' que no haya caida;
sus botas le ayudan sin temer al barro;
está ladrando el perro para la cascada.

Una carajiada, con el rondador y nada,
la compuerta caye y le corta el agua;
el loncco triste por no acabar su faina,
remanga su poncho y cierra el boquerón.
Una pequeña braza se columpia y se aleja...
"es un cigarro que tirita en la mano
de un viejo camayo que estuvo regando".




EL LAMENTO




El loncco de don Manuel Toribio,
desgraciado desde su modesta cuna,
se casó con la colérica de doña Eulalia,
la picantera más afamada del pueblo.
¡Cómo lo hacía trabajar esta señora...!

— ¡Ya salió el lucero...!, ¡hay que cargar agua...!,
¡hay que llenar la paila pa' la chicha...!,
¡los cuches están hociquiando el corral!,
¡están de hambre!, ¡lleváles la ccaccallocca!,
¡las gallinas están picando el guano...! —

— ¡Lleváles el anchi que se está mosqueando!,
¡esos conejos se van a comer entre ellos!;
¡¿no has podi'u ccachir un poco de alfalfa?!  
ahurá, ¡no hay ccapo, raíces, ni guano!,
¿qué vas atizar en la cconcha?, ¡malaveni'u...! —

— ¡Corré corriendo!, ¡llevá el gana'u a la chacra!,
¡ya se los están comiendo las moscas!;
¡tenís que lavar la tinaja y las chombas!,
¡se va a picar esa chicha, ¡carajo...! —

— ¡¿qui'hacís para'uái escuchando...?!,
¿querís saber lo que conversamos...?,
¿no tenís que hacer?, ¡badulaque...!
¡andá a desempoyar el güiñapo!
y al seco de la hera, ¡lleválo al molino...! —

Lo trataba como un burro de estaca,
aunque rezongando, pero lo hacía;
pa' doña Eulalia todo estaba mal...

Un día, llevaba en la burra el güiñapo,
pero, para el mal de sus culpas,
se le atravesó un burro mañoso
y se la llevó qquetimbiando a su burra;
llegó la noche y no la pudo encontrar.

— ¡Eulaliaaa...!,
¡un burro se la ccatata'u a la burra...!,
¡me' cansa'u de buscarla y no sé a'nde si'aido...! —

— ¿Y tu'avía tienes cara pa' venir...?
¡no quiero ni verte hasta que la encontrís!
¡te voy acabar la tocpina en el lomo!,
¡Cuchimacho...!, ¡Relincho!, ¡Hunter bandi'u! —

Don Manuel Toribio estaba más asusta'u
que una cuche dentro del maiz;
buscaba y buscaba, y no la encontró,
así que se mandó a cambiar,
y se fue a las Minas de Potosí.

Pasaron los días..., y doña Eulalia
comenzó a extrañar a su mari'u;
por las tardes, subía a lo más alto del cerro
y lloraba con enternecedor sentimiento,
y decía:

— ¡Manuel Toriii...bio veníii...teee...!,
¡ya la burra aparecióoo...!
¡en la raya de Hauranguillooo...!
Manuelitooo... compañeritooo...;
¡veníii...teee... Manuelitoooo...!
Manuelitooo...compañeritooo...
¡Aaay...! —

Ni los ecos de los cerros le contestaban,
sólo su vecina, una modesta campesina,
que afligida gritando pedía ayuda:
— ¡alcohoool... alcohoool... alcohoool...! —

LOS APODOS LONCCOS


En mi pueblo había un sacristán
que a todos les ponía apodos lonccos
Que dónde vive don "Juan Cuete",
más abajo de la "Capa Cuche";
que hoy está de santo el "Cutire",
mañana el "Ollaimote" y el "Qquesqque",
pasa'umañana el "Ccaspa'u" y el "Perol".
El "Cherche", "Sacuchichas" y "Getadioro",
ayer si'an ccospia'u; el "Ccalamiche"
con el "Flor de papa", y el "Qquecheras"
el "Pesioso" y "Caimainar" miraban;
el "Pan con llatan", el "Copaipalo"
discutían con el "Cinco pa' la una",
causa del "Ccariche" y el "Orejailata"...
Si'aido amontonar ahurita el "Bajamar",
el "Pata maldita", el "Tawa" y el "Pichus"
donde el "Occotefino" al Agramayo,
y a'nde la "Mula", la "Remula" y la "Bestia";
si'aniu el "Lloqque", el "Chocca" y el "Palote",
el resto, a'nde el "Pecho'ilata"
y el "Timón de apero y  palo";
nadie a'ido a'nde el "Churanas",
a'nde el "Choroilas"  y el "Siete siete";
mientras que el "Aeropajita",
el "Media lampa", el "Santo quema'u",
el "Boca'ifierro", el "Charqui" y el "Güicho"
están asoliándolos el la Plaza,
ocupándose del mundo entero.
                                                                    


EL LONCCO


Dicen que los Lonccos somos rudos y vulgares;
también que somos rústicos, toscos y ordinarios;
pueden ponernos todos los apodos que truenen mal, 
compararnos con un desgastado cuchillo oxida'u,
pero nunca nos quitarán nuestro modo de hablar.

No importa, masqueseya cantando o quetimbiando,
nuestro dejo es arequipeño, no es roto, guaso ni limeño;
Loncco es el que madruga con el Lucero matutino,
pa' tomar el primer bebe de agua del fresco manantial
o el primer chorro de leche antes del mamanto del ternero;

Loncco es el hombre que trabaja el campo,
que despierta con el canto de los pajarillos,
para arañar la tierra, para ver si su semilla si'a empreña'u,
y con  su lampa en el hombro rondando las caidas de agua,
pa'que tonccoreyen sus plantas pa' que no se mueran de sed.

Es el que con la mansera de su apero en la mano,
y el aguijón en la otra
arenga a su yunta pa'que surquee los renglones
en la tierra que lo vio nacer y después lo accolpachó;
es el que siembra, almeya; el que guaneya, ccoreya
y el que cosecha el fruto con su sudor; no es el taima'u,
que sólo espera en el bordo que le caiga el maná del cielo,
humariando con envidia y maldades la ira del Padre Eterno;
es el que tiene sus venas inchadas por el esfuerzo;
es el que platió sus sienes quinchando y ccollupiando.
las vanidades de la ciudad o calchando y tawayando
las vivezas de "los come de'n valde" del merca'u.

Loncco, creo que es el único sano qui'a queda'u,
por eso Dios le da muchas fuerzas y voluntad ,
porque es bueno, no miente, no roba, ni es ocioso;
porqui'á calcha'u su juventud pa' dar de comer al pueblo ,
olvidándose de  guaniar el amor de su compañera,
y de humariar a su debido tiempo a sus ccoros
pa' matar la gusanera de las malas compañías.

Loncco es el qui'a rapia'u los buenos ejemplos de la vida,
y si'a cultiva'u  en la Universidad de la Naturaleza,
y su título si'a firmau en los callos de sus manos;
él nunca  necesita diplomas ni pergaminos,
él sólo guarda, pa' las futuras generaciones, la mejor semilla,
rociándole el  veneno más ccapante pa' cuidarla de la polilla. 


Loncco es el que arqueya las buenas acciones,
y con el tiempo las deshoja desgranándolas con bondades;
es el que siempre escarba las papas con amor
y las escoje desde la más grande hasta la más chica,
y  vende barato pa' que las compre el que menos tiene.
es el que se muerde la jeta cuando no tiene plata,
es el que le da pa' delante sin mirar al vecino,
descansando su cólera rompiendo o barbechando la tierra.

Loncco es el soncca un vaso de chicha con ruidosos sorbos,
pa' pagar la Santa Tierra deseándole salud al que lo acompaña;
es el que siempre anda contento y, cuando toma, siempre dice:
!Aunque pobre, pero estoy eructando a pavooo...!      


SI  VAIS  PA'  SACHACA
Con su ccepe de guano
junta'u di'ande la ccala,
trotiando subía la cuesta
una maillana del pueblo,
pa' cambiarlo masqueseya
por un cogollo de chicha;
pero la picantera la recibe
con la vena revuelta
 "¡Qué hacís mirándome tite!",
agarrá siquera la pocuna
y andá a atizar la cconcha;
ya estoy chocni de tanto humo,
se va a llenar de ccechincha la paila;
saca la ceniza de la teqqe,
ayudále a cernir la chicha;
sacá el claro primero con el huinco;
esta chicha va' a salir pura ccaccallocca,
¿no han podido zurcir la seisuna?;
quién va a tomar pura usma,
por el frío ni cconcho hay;
la güinapera qué se a creyi'u,
mi'a traido el güiñapo de maiz chuzo.
Ahurá de qué voy hacer los picantes,
todo ha esta'u caro en el merca'u;
corré corriendo a traer unas licchas,
pa' apachurrar unas auchas
con tosta'u masqueseya;
¿no vez que ya'an madruga'u
a comer los benditos picantes?,
sus mujeres, cómo los harán ñacar
de hambre en sus casas.—
Así, sudando la gota gorda,
carajiando por dentro y por fuera,
pero con una mueca de alegría,
agitaban las humiantes cazuelas
con su cuchara de palo,
sazonando con atronadores sorbos,
bajo la mirada  del gato cconchero.
Así eran todas: buenas y trabajadoras:
La del callejón del Dos de Mayo,
con su jayari rocotia'u,
atendidos por la  Daría  y doña Josefita;
ahí entre  humo y sarsa de cebolla,
escuchaban a su peña criolla...
Nunca faltaba un conejo chacta'u,
en el mirador de doña Juanita;
y la que siempre tiraba más prosa
era doña María, por su rica chicha,
que a son de batán y chaqquena,
derrochaba hermosura la Ismena,
mientras servía el anisa'u don Eleodoro.
Más abajo estaba la Caucau,
con su buena mano, entrando, entrando.
les ponía su rico escribano;
luego les sirvía su llatan occote y mote,
bajo las tristes notas de un yaraví,
por don Salvador y su cuña'u Clavijo.
Más allá de la paccha, la tía Lucila,
quien con cariño y esmero,
les servía su cuy chacta'u y su puchero.
Cuesta arriba, estaba la Marcarani, 
con sus exquisitos americanos,
y esas partidas de briscán,
entre los Flores y Espinozas;
aguaytiados por el siguilili  Sacristán.
En mi Sachaca había mucho más...;
era un granero de tradiciones,
que se traspalaba tu'itos los años;
Té pitia'u por las mañanas,
rica chicha por las tardes;
Ño Carnavalón, quema de Judas,
convites, entradas de ccapo.
Si vais pa' mi Sachaca,
que te cuenten de mi Tierra:
"roca, mirador de hermosura..."


¡QUIHARÁN CUANDO ME MUERA!
!Asisclo...¡, ti'ás puesto a pensar...
¿qui'harán cuando te mueras?
¡Ah...!, cuando me muera,
llorarán sobre mi tumba, teqques de dolor;
habrá lamentos y congojas;
las lágrimas humedecerán tu'itos los pañuelos,
el más qquelquer gritará unas cuantas palabras
rapiando mis acciones guardadas
en los cerones de mi vida,
las güenas y las malas;
mis quimbiadas y qquetimbiadas:
— «¡tan bueno que era...!, !dichoso...!, 
sólo nos lleva la delantera...!» —
Luego de borrarme de sus vistas,
con una lampada de tierra,
se agolparán alrededor de mis deudos,
para que los veyan que han ido al entierro:
—«¡paciencia..., mi más sentido pésame...!—,
les dirán,
—¡que esté gozando en el Reino del Cielo...!» —;
los más cenachos y botarates 
entrarán a la cantina más cercana
y tomarán una copa en mi nombre,
pero como ya no tengo derecho a vaso,
la botarán en cruz  al suelo,
—¡por el alma del que si'aido!—;
otros murmurarán: 
—¡y ahurá, ¿qué harán los deudos?,  
porque grande ha si'u la matadura
qui'a deja'u el fina'u...!—
A los pocos días,
en el sepulcro frío de mi tumba,
nadie me defenderá de los gusanos;
los que harán su agosto,
comenzando de lo más sagra'u:
"lo que estoy cuidando tanto...";
una cruz con un pactuy de letras,
marcarán mis despojos;
así mi silenciosa tumba
quedará olvidada hasta el mes,
que me llevarán un ramo de flores,
escogerán las más marchitas
por ser las más baratas del merca'u,
pero sólo pa'que no hable la gente;
y ya no se acordarán hasta el año,
pero, si es que les queda algo
de lo poco que les dejé;
ese será "el pago de Chile";
después de haber trabaja'u tanto,
haber suda'u la gota gorda,
ser peña dura y misquirichi,
dejarles las alforjas llenas, ¿Pa'qué...?
pa'que esos badulaques se lo magmen todo
y ni el gallo me dejen;
venderán hasta el domindejo,
mis chucllas las regalarán
pa' la cconcha por un bebe de chicha;
!Qué mita ni mita!,
primero irán a las chinganas
a gargantiar el trago;
esas plantas estarán tawis,
inclencles y llenas de ccora,;
los bordos más chascosos que ellos,
las acequias rebalsarán de arena;
no dejarán ni piedras en los portillos;
los vecinos, de tanto quinchar los bordos,
se irán desde esta banda hasta la'utra,
¡claro...!, "al arca abierta el justo peca",
habrá unas ccospiaderas entre ellos...,
por el puña'u de tierra que les dejé;
¡todo será un destino!,
no quedarán aperos, yugos,  y horquillas,
aventarán el trigo con las manos;
¿a dónde irán a parar las caronas y los cinchos,
los asteros y las reyatas...?,
¡amarrarán el ganáu con guatos!;
los animales ñacarán al Padre Eterno,
si es que no los han vendi'u,
!Jesús, María y José...!
¡Quiarán cuando me muera!






 “Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”

 

INFORME Nº 002-2019-CCAO-PERU-AREQUIPA


A                            :               Lic. María Cervantes Laura
                                               Docente de comunicación de la IE CCAO
De                             :                 Tomily Edgardo Vargas (estudiante de CCAO)
Asunto                 :               Reporte de las actividades recreativas del retiro
Fecha                   :               Arequipa, viernes 21 de junio del 2019.

1 vinimos al colegio nos dejaron salir temprano y volvimos a las 4pm pa ir directo al lugar donde se desarrollaria el retiro ubicado en alto cayma 

2llegamos al lugar a primara vista no cumplio con nuestras expectativas porque era como una especie de colegio cuando dentramos corrovoramos lo dicho nos formaron por grados y nos empezaron a dividir para enviarnos a nuestros cuartos

3 una ves instalados en nuestros cuartos pasamos nos llamaron a cenar porque era tarde ,recuerdo que cenamos tallarines con te despues los 5 catequistas mencionaron que fueramos al auditorio para..


4 entramos al auditorio y los catequistas se presentaron YUMI,ROSITA,EMANUEL,GUSGUS
   empezaron a entrar en confianza con nosotros preguntadonos informacion sobre nosotros de donde eramos que nos gustaba que no nos gustaba

5 estuvimos en ese interrogatorio armonioso hasta las 12 en donde fuimos a dormir nadie durmio la mayoria en los cuartosd nos quedamos jugando hasta las 3 am logicamente al siguiente dia nos perjudico porque estabamos cansados
6 ala mñn siguien la rutina fue la misma desayunamos y subimos al auditorio y realizamos nuevas dinamicas hasta que toco el almuerzo despues volvimos al auditorio y ocurrio algo increible
7fuimos al auditorio nos mostraron diferentes videos de vocaion etc hasta que llego lo increible cada uno llevo una vela y emanuel se acerco al centro de la sala y prendio un cirio menciono que cada uno deje algo para dios cada uno se acerco uno por uno sacarona jose rosas y juan carlos por jugar y fuimos  a dormir
8 ala mañana siguiente fuimos a desayunar y entramos a misa porque es domingo despues de terminada el momento liturguico nos trasladamos al patio del retiro para luego volver al auditorio
9 dentramos y hicimos algo similar pero esta ves dijimos nuestras penas nuestras problemas a todo mundo muchos lloraron eprsonalmente yo no llore pero em conmovi con lo hecho los profesores nosa daban una cadena al ir al centro
10 volvimos a nuestras habitaciones para ordenar nuestra ropa y volver al colegio al llegar al colegio nuestros familiares nos estaban esperando y volvimos a llorar luego de eso volvimos a nuestras casas
este fue un informe breve de las catividades realizadas en el retiro









































































































































































































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